Cerró Thymus | La primicia que no queríamos dar
Un mandoble al corazón gourmet. El negocio gastronómico tiene sus bemoles; es así que a veces nos encontramos con lugares irrelevantes por lo que ofrecen (y están siempre llenos) y otros que son óptimos pero no siempre el público entiende la propuesta y terminan cerrando.

Cerró Thymus y ya tenemos nostalgia...
En este caso, al parecer, hubo un desencuentro entre socios, pero nadie en su sano juicio puede aducir que Thymus ha cerrado porque su cocina no era buena. Al contrario, en nueve años de trayectoria, a quien esto escribe el restó de Fernando Mayoral le pareció uno de los “top-five” porteños. Y el chef es uno de los más talentosos cultores de la culinaria francesa heredada de Michel Bras. Junto a María Barrutia (hoy dedicada a full a CAVE) y Guido Tassi, componen un terceto de cocineros que admiramos por la simpleza con que saben combinar los sabores y los productos, en una conjunción perfecta entre técnica, creatividad y materia prima de elevada calidad.
¡Qué lástima! Se va un grande y al mismo tiempo hay tantos pequeñitos que nos estafan con sus propuestas estrambóticas y onerosas. Hay, sin dudas, una franja de público muy amplia que practica el “ver y ser visto”. Van a Piegari, por caso, los matan con un risotto a 150 pesos, pero están cerca del “jet set” del tercer mundo, plagado de vedetongas y seudo artistas del espectáculo vernáculo (ver que la terminación de ambas palabras no es pura casualidad).
Mientras tanto, Fernando Mayoral continuará como responsable de la gastronomía de Le Bar, en el microcentro porteño. Seguramente le surgirán nuevas ideas y proyectos. Lo esperamos con entusiasmo. Cerró Thymus, pero ya lo extrañamos. Ojalá que Mayoral se vaya muy pronto con el tomillo a otro lado.
Audio: el contestador de Thymus.
comparto la añoranza de un restorán tan bien logrado, de una gastronomía de alto vuelo creativo. Mayoral un gran cocinero!!!
A Thymus fuimos hace años, y volvimos una y otra vez, cada año, y nunca jamás, se nos ocurría abandonarlo. Era de esos lugares que siempre están ahí, que son la opción perfecta cuando tenés ganas de ir a lo seguro, lo que ya sabés que está bueno, como pasaba con el Restó de MB y ahora de GT. Porque digamos otra cosa, no es solo que Thymus era un lugar bello por su estructura ambiental, y que Mayoral presentaba lo complejo de un modo directo y feliz, sino también que se mantuvo en el tiempo, al menos hasta la última vez que fuimos (será un año?) cosa que no pueden decir muchos otros de estos newfashiongourmet que desaparecen luego de bluf! salir en cuatro o cinco revistitas cool….Una pena. Iremos a LeBar.
Creo, como digo en la nota, que Fernando se irá con su tomillo a otro lado. Y seguiremos disfrutando de su cocina y de su humildad. Les recomiendo que lean la nota Franceses malhumorados. Todo tiene que ver con todo.
Me apena mucho que haya cerrado Thymus, no sólo era un muy buen lugar donde ir a comer, sino que extraño a mis vecinos de cuadra: Fernando y santiago
Va a quedar un gran vacío, sin Thymus, una carta corta pero endiabladamnete perfecta. Un lugar único para los que gustamos de sabores diferentes.
Sus codornices, impecables!
Lo vamos a extrañar!