Fondo de Olla

RSS Facebook TwitterFollow Me on Pinterest



  • Tapa
  • OXIDADA
  • INOX
  • CARETA
  • NOTICIAS
  • COLIFA
  • DEL PERRO
  • VINOS
  • RESTÓS
  • TV
  • MÁS LEÍDAS
  • STAFF
  • SYBARITE
  • PUBLICIDAD

El verso sobre vinos

Escrito por Roberto "Magno" Pérez el Miércoles, agosto 4, 2010 · 9 Comentarios 

Entre snobs, chantas y profesores ciruela, muchas cuestiones que tienen que ver con el vino se han vuelto bastante patéticas. La primera nota de la serie con mucho de humor.

No sé si por suerte o por desgracia, para bien y/o para mal, el vino se puso fashion. O cool, si les gusta más (vaya a saberse si es exactamente lo mismo, o si una palabreja ya fue y la otra sigue vigente, que se yo…) y como todas las cosas de esas categorías tiene encima un tupido chamuyo, cuyo aparentemente único fin es que sólo unos pocos puedan separar la paja del trigo y que el resto de la gilada no sepa distinguir el aserrín del pan rallado, limitándose a consumir lo que se les diga si quieren ser gente como uno. Tal vez esto sea un poco paranoico de mi parte, pero les aclaro que yo no lo soy… que todo el mundo me persiga no me convierte en paranoico… creo.

El verso al descubierto

La cuestión es que el novi se puso finoli, y si bien siguen existiendo las berretadas de toda la vida, se ven cada vez más unos brebajes que se venden como si fuera pis de los dioses olímpicos, al menos. Hay varias monas vestidas de seda, desde ya, pero es cierto que la industria se ganó ese nombre y las inversiones fueron enormes. Un gran laburo. Lo que cuesta distinguir es si toda esa guita fue a hacer mejores vinos o mejor marketing. No queda claro, pero hay mucho de eso último, porque si uno ve las publicidades, le agarra el síndrome del piojo resucitado, quiere comprarse una botella de eso que ve en la tele o en alguna revista copetuda, y (después de mandársela al buche) salir a comerse el mundo, sintiéndose más sofisticado que el Príncipe de Mónaco.

Hoy por hoy, para estar en la cosa y no ser uno más del montón, hay que saber de vinos, juntar botellas (o “etiquetas”, como les dicen) que mayormente no son para escabiar sino para mostrarselas a los amigos, armándose una “cava” (cuanto más grande mejor, aunque tengas que ocupar la habitación de los pibes) y tenerlo como tema de conversación recurrente. Para esto último es indispensable mechar términos como “Terroir”, “cepaje”, “oxidación”, “taninos”, y otros tantos que nadie suele usar en su vida cotidiana, salvo que labure de enólogo, que sea un periodista especializado… o que esté sanateando sobre vinos con amigos que (con mucha suerte) lo mirarán a uno con los ojos como platos soperos, deslumbrados por la fina cultura que adquirió, siendo que hasta ayer nomás se juntaba con los vecinos a jugar al chinchón y tomar mate con cascarita de naranja y biscochitos de grasa a la hora de la fresca.

Como no podía ser de otra manera, los medios reflejan todo eso en abundancia (si es que no lo empezaron ellos, directamente), y en el cable (pero no unicamente ahí) encontrás unas careteadas primorosas que se arman para hablar de vinos como si estos fueran la pócima mágica de Asterix. Los conductores le ponen mucha onda, hay que reconocerlo, pero llega un momento en que el asunto se deshilacha, porque nunca es tanto lo que se puede decir de un vino. Calculemos: un par de minutos para contar con qué uva está hecho; otros dos o tres para hablar de la bodega y su ubicación, su terreno, y si querés te agrego alguno más para que cuentes un poco de su historia y chivear otros vinardos que tengan. Un minuto más te sobra para aconsejar a qué temperatura conviene tomarlo, y para decir con qué morfi va mejor. Cambio y fuera. Después, o pasas a otro o te sobran tres cuartos de programa. Generalmente, se hace lo primero, y esos programejos se convierten en “chivoductos” de varias bodegas, y uno no termina de entender muy bien si el Pinot Noir que le quisieron vender se va a entender con los ravioles al pesto que los domingos le cocina la patrona, o si el Viognier  que tiene una etiqueta como de Marta Minujín no te va a patear el páncreas si te lo mandás con un salame tandilero o un mondongo a la española. Se te hace confuso.

Justamente, no hay que olvidar nunca que para hablar de combinaciones de vinos y comidas, se usa indispensablemente y bajo pena de excomunión en caso de omitirla, el término “maridaje”, horrenda palabreja que si no la mencionás es porque sos un triste payaso que no califica ni para tilingo…para tilingos de verdad ya están ellos, los que sí la usan a cada rato.

En esta amable alocución no se pueden omitir los encuentros de cata o presentaciones de vinos que se hacen por ahí, y las crónicas casi psicodélicas que originan. Los de cata me gustan: se ven largas mesas llenas de fulanos y fulanas que huelen una copa, se mandan un sorbo de vino, ponen cara de hacer entendido la teoría de la relatividad explicada en guaraní, hacen buches y de inmediato escupen lo que habían tomado en unos baldecitos que tienen al costado, para anotar algo en una planilla que les ponen del otro lado. No me digan que no es bastante surrealista; es que cuando uno se imagina una reunión tan grande con gente afín y tanto vino, no pude dejar de pensar que todos se empedan, se ponen a bailar y a cantar canciones que sepamos todos, nacen romances y ya de madrugada les pega la curda filosófica y comienzan a descular los grandes interrogantes que afligen a la humanidad. Eso sería lo lógico. Pero no…escupen el novi y siguen tan caretas como siempre. ¡Mirá todo lo que se pierden! ¡Qué manera de desperdiciar el buen escabio que les dan gratis!

Nota relacionada: El verso sobre vinos (recargado)

Seccion Notas más visitadas y admiradas, Olla Oxidada · Etiquetas Maridaje, Opinión, Snob, Vinos

Pin It




Comentarios
9 Respuestas para “El verso sobre vinos”
  1. Roberto "Magno" Pérez dice:
    9 agosto, 2010 a las 8:53

    GRACIAS A TODOS POR SUS COMENTARIOS, especialmente a Cali Fidalgo que ha decidido publicar mi humilde notita…que continuará, quizás…
    Y si, el tema es que muy lindo todo con el vinardo, pero soporta una cantidad de “poesia” (por no decir verso) que es agobiante. ¡Arcilla roja de los Carpatos! JAJAJAJA…brillante, Diego. Es así no más; para mi, que quieren que les diga: a mayor verso menor posibilidad de disfrute. O sea: cuanto menos bulto, más claridad.
    Abrazos a todos.

  2. Cali Fidalgo dice:
    9 agosto, 2010 a las 12:47

    Estimado amigo Magno: muy pronto publicaremos la segunda parte en Fondo de Olla.

  3. husseein dice:
    11 agosto, 2010 a las 23:03

    es una muy buena y especifica apreciacion ,algo del inconciente colectivo ,algo q muchos sentimos pero no sanebos como explicarlo,algo q percibimos con el olfato prcptivo,valga la redundancia,laburo,yo,en una importante cadena de bodegas y no sabes lo insoportable q es convivvi9 horas todos los dias con estos tipos q te cuelgan “este se toma con esto ,,este se debe tomar despues de esto,,,” y asi vayanse a ya donde saben y dejen disfrutar la vida carajo!!!! abrazo.

  4. Edy Montenegro dice:
    6 diciembre, 2010 a las 15:23

    Conceptos muy del estilo de mi amigo Roberto. A pesar de sus dichos, a mi me queda la sensación de que me falta saber algo cuando saboreo un vino, tanto como tengo la certeza de que me falta para interpretar un cuadro o un paso de ballet.
    Será por excesiva autoexigencia, puede ser. Coincido con lo que Uds. se ríen, que es ese excesivo alarde de ¡gente de mundo! que adoptan algunos pavotes, pero no me digan que no sería bueno saber un poco más… de cualquier tema.
    Por otro lado, el vino se ha puesto de moda porque así lo quiso el marketing actual, tanto como los champúes para que el pelo te quede lacio o rizado, o los jabones tengan crema de limpieza, etc. Obvio que no es una consecuencia natural del consumo, sino de la oferta y su necesidad de colocar el producto.
    Finalmente, también es una consecuencia de la reconversión vitivinícola que vivió el país desde hace 15 ó 20 años, cuando se reemplazaron los brotes de uva común por injertos de varietales, porque todos estábamos cansados de los cortes de vino común con agua o con alcohol etílico, como era la costumbre de alimentarnos.
    Abrazo para Roberto.

« Comentarios más viejos

Dejá tu opinión y por favor hacelo con respeto

Fondo de Olla se reserva el derecho de no publicar mensajes extensos
Adoramos lo breve

Clic para cancelar respuesta.

  • OLLA AL TOQUE

  • OLLA FACEBOOK

  • OLLA TWITTER

  • TOP FONDO DE OLLA

    • Decí: ¡Whisky!
    • La cocina de 1810
    • Cómo reconocer un buen aceite de oliva
    • Gloria y loor al asador
    • El Restaurante “Más Mejor” de la Argentina
    • Un breve manual para exigir en el restaurante
    • El Hombre que Calculaba
    • Asado al parquet, un hito de la gastronomía justicialista
    • La hamburguesa inmortal
    • El "Che" en la cocina
  • Encuesta FDO

  • Vivimos en una nube

    $3 $4 *e Agricultura biodinámica Asado Bodegas buena vida buenos aires café Carola Chaparro Ciudad de Buenos Aires cocina de autor cocina francesa cocina italiana cocina japonesa Cocina peruana Cocina porteña comida chatarra Ferrán Adriá Gastronomía gourmet Heston Blumenthal Humor La Brigada Mauro Colagreco Michel Rolland Nerón noma Olivier Falchi Opinión Palermo pepe martínez Periodismo Gastronómico Recetas restaurantes rosell boher san telmo sommelier Tomo I videos Vino Vinos Vinos Argentinos Vinos destacados vinos rcp
  • Negocios bizarros


    Contra todas las leyes del márketing aparecen estos simpáticos lugares que nos alegran el alma. El ingenio popular no descansa y nosotros nos hacemos eco...

    Seguir leyendo

  • Insufribles gourmet


    Tienen algunas costumbres perversas, como hacerse notar, llegar tarde, estar todo el tiempo con los BlackBerrys o los IPods y hasta fumar cigarros donde no es aconsejable.

    Seguir leyendo
  • Con sabor a nada


    Vegetales hermosos a la vista pero insípidos. Carnes más tiernas pero con gusto dudoso. apas forrajeras por doquier, pollos con hormonas...

    Seguir leyendo

  • Todo sobre Fondo de Olla

    • Olla restós
    • Publicidad
    • ¿Quiénes destapamos la olla?
      • Haga sonar la olla
      • Olla Vanidosa

Copyright © 2012 · Todos los derechos reservados · Fondo de Olla

Destapamos la verdad gastronomica - Editores: Juan Carlos Fola y Cali Fidalgo · RSS Feed

Organic Themes