El sabor no le encuentro

Si alguien encuentra el sabor, que avise | Foto: Flickr / Lord Ferguson
La cerveza más tomada por los argentinos, ¿siempre fue así? ¿O cambió en los últimos años? ¿O cambiamos nosotros?
Por Cali Fidalgo
Cuando era adolescente era la bebida alcohólica que más consumía, sobre todo los fines de semana en el boliche. Mi paladar, poco desarrollado, tal vez me haya jugado una mala pasada porque allí estábamos todos con el “porrón” en la mano disfrutando de un fin de semana en la disco o en alguna fiesta (haciéndome el banana). Creo que además de eso, había caído en las trampas del marketing y estaba convencido de que tal vez pudiera conseguir chicas con ese toque de “glamour”. En definitiva, recuerdo que la cerveza más tomada por los argentinos estaba buena o eso pensaba.
Me fui haciendo grande, fui madurando (aunque no crean que mucho) y comencé a probar otras bebidas (también otras marcas de cerveza) y a consumirlas moderadamente, de manera tal que no regresé por esos pagos. Mi paladar fue cambiando y ya no volví a probar la Quilmes Cristal de la localidad bonaerense. Hasta hace poco…
La cuestión es que tenía un vago recuerdo de su sabor y cuando volví a probarla, esta experiencia se convirtió en una pesadilla. Caí en un bar donde no había opción y la tarde estaba un poco calurosa. Era eso o la gaseosa cola. Me quedé con la birra y una picada cualunque. Y les puedo asegurar que me sabía a agua con un poco de sabor a algo, menos a cerveza pilsner. Bastante helada estaba y en ese momento me quedé pensando por qué le habían puesto ese holograma en la etiqueta. La publicidad dice que es para que uno “se dé cuenta cuando está a la temperatura ideal” y descubrí que se trata de un ardid perfecto. La temperatura ideal es la que te duerme la lengua, por lo tanto es lo mismo si es ésta u otra. Como no me quedaba otra hice un esfuerzo sobrehumano para terminarla.
El problema surgió a la noche siguiente: cada vez que me acuerdo me duele la cabeza.
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La birra, según el “cristal” con el que se mire
Por Juan Carlos Fola
Tiempo atrás, cuando FDO aún no había salido a la luz, tuvimos un encuentro cara a cara con uno de los maestros cerveceros de la empresa líder del rubro en la Argentina. Depende del cristal con que se mire, me dijo, pero nosotros hacemos una cerveza ligera porque así le gusta al consumidor local. Esa respuesta no nos dejó conformes, a tal punto que recordamos una respuesta similar pronunciada por un productor de papa semilla de Malargüe. Este señor, cuando le preguntamos por qué se cultiva tanta variedad Spunta en nuestro país, dijo que es así porque a la gente le gusta ese tipo de papa. Pero la verdad es que tanto a la cerveza como la papa en cuestión, el sabor no se lo encontramos.
Vale recordar que la Spunta es una variedad forrajera, apta para darle de comer a los chanchos, aunque hoy a los cerdos se los cría con otros parámetros de producción. O sea que ni siquiera eso. Lo de la papa es fácil de entender: la Spunta rinde más y entonces se gana mucho dinero extra. Con la cerveza, pasa lo mismo: están subestimando al consumidor, porque como se verá más adelante, hacen lo que hacen para ganar más dinero reemplazando insumos básicos e insustituibles en la elaboración de la cerveza. Días atrás, probando la Pilsner de Antares, la cervecera artesanal de Mar del Plata, se nos ocurrió pedir referencias sobre por qué las cervezas industriales aparecen tan diluidas en sabor, color y aroma. Nos contó la gente de Antares que la mayoría de las cervezas del mundo son “lagers” doradas, y descienden de una gran cerveza originaria de Pilsen, en la región de Bohemia, República Checa: “El estilo Pilsner sugiere una cerveza dorada, acentuada hacia el lúpulo, tanto en el aroma floral como en la sequedad del retrogusto”. El contenido alcohólico es moderado, apenas un 5%.
En la Argentina, la mayor parte de las cervezas que dominan en mercado son del estilo Pilsner, pero -señalan en Antares- “con el transcurso de los años han sido suavizadas repetidas veces para dar lugar a bebidas totalmente diferentes a sus antecesoras”. Y agregan que esto se logra, gracias “a las maravillas de la tecnología y el marketing, de manera que están diseñadas ponderando diversas variables menos su sabor, y se hallan diluidas por el uso de arroz y maíz en lugar de malta, y virtualmente se encuentran libres de lúpulo”. A buen entendedor pocas palabras.
En FDO creemos que el público se merece más respeto. Por desgracia, muchos jóvenes han adoptado a la cerveza como bebida ideal, pero poco saben de ella. La cuestión es que resulta muy fácil darles gato por liebre. Mientras más ignorantes sean los consumidores, mejor negocio seguirán haciendo las empresas productoras. En vez de hacer tan buenas publicidades y sugerir maridajes poco creíbles, sería mucho mejor que todos comenzaran a elaborar un producto de mayor calidad.
Todas las cervezas industriales a excepción de Warsteiner son horrendas. No es el hecho de que Quilmes lo sea por haber sido comprado por Brahma, a su vez este fue adquirido por In-bev (ible). Al agregarle adjuntos, el producto químico modifica por completo lo que una buena cerveza tiene que tener. Al destapar, por ejemplo una Stella, un olor a zorrino y pis sale de la botella, sabores metálicos, horribles. Y ni hablar del dolor de cabeza.
Estuve de vacaciones 15 días en villa general belgrano y tomaba un litro de cerveza artesanal (Viejo Munich, Boj, Rissen, Yapai) por dia y me levantaba barbaro., Yo creo que si tomo una stella o una brahma o una heineken por dia viviria a jaqueqas. Por eso, y por que el gusto a pis de las lager pilsen son horribles, tomo artesanales o importadas de categoria.
Las artesanales tienen su contra en los controles, rara vez encontraras una Q contaminada, pero muchas Artesenas sí. Igual, creo que el punto de las industriales es el mismo: producir mucho, gastar poco, un sabor que le guysta al paladar comun (pilsen y bock, dejen de llamar stout a las bock con caramelo) y las artesanales ofrecen esos, y otros estlos (imperial stouts, scotch, ipa, apas, barlew wine, frutadas. etc)
De lo que se hace en el país, Antares, Blest, Diuka, Viejo Munich, el Bolson, son las mejores.
saludos
esa cerveza en intomable y mas en verano, me comentaron que como se vende mucho la largan cruda. les cuento mi experiencia, este verano tommamos con un amigo 2 quilmes y empece a sentir un ardor en la boca del estomago que al rato vomite y no pude comer nada por 2 dias. la peor cerveza lejos.
Las mejores cervezas , Beck`s (Alemania ), Heineken (Holanda ) ,Zulia , etiqueta amarilla (Venezuela ),Corona (Mexico ) , todas agradables al paladar , se toman frias, en envase de 330 cm cubicos.
MACER:
Me tomo el atrevimiento de decir que todas las cervezas que nombraste están en mi Top Ten de cervezas industriales mediocres. Ojo, la Beck’s y la Heineken también las tomé en sus países.
La mayor parte del mercado lo tiene InBev y todo lo que entró al grande Brazuca/Belga se transformó en mediocre.
Yo creo que llegamos al punto en que la Quilmes cristal al carecer casi de malta y , totalmente, de lupulos no puede ser denominada propiamente como cerveza, sino mas bien como una bebida simil cerveza. Intomable, intoxicante (en el sentido literal) y completamente desagradable. De las “cervezas” industriales que se elaboran en el país la mas pasable es la Warsteiner y luego no quedan mas que las artesanales, las cuales no necesariamente tienen que estar mas propensas a la contaminación, como sugirio un comentario anterior, de estas me quedo con la Porter de Antares y la Nut Brown Ale de Otro Mundo o una buena importada como la Lowenbraun Belga o la Honinger alemana.