Master Chef, Master Puré

Martes 25 de Marzo de 2014
Todavía no empezó y ya da que hablar. Master Chef, el reality que veíamos en la tele extranjera, tendrá una versión porteña. La cosa viene con escándalo por anormalidades en el casting.


Master Chef y su versión argentina está dando que hablar. Y eso que aún no comenzó a grabarse. Les contamos: una participante del casting denunció su indignación frente a la actitud de la productora Eyewoks Argentina. Los participantes debían estar en el Hipódromo de Palermo, a las 12. La consigna era: “un plato que hayas cocinado vos, que deberás emplatarlo en el momento. Todos los elementos y utensilios necesarios para emplatar y cortar tu plato. Allí contarás únicamente con una mesa y no tendrás posibilidad de calentar tu plato”.

A continuación, lo que relata la participante: “había como 300 personas en la fila, hasta que entraron alrededor de las 15. En la fila elegían a dedo. Luego de ingresar y esperar en las gradas, separaron a los participantes que fuimos a las mesas para presentar la comida. Aquí comienza la indignación, ya que nuestros platos fueron probados por 20 jóvenes cocineros que pasaban por las mesas y probaban algunos sí y otros no, anotaban en una planilla, luego esa planilla se la daban a la producción y después ellos le iban diciendo a los verdaderos jurados quienes habían ganado teóricamente. Eran 17.30 aproximadamente y pasaron Donato de Santis regalando cucharas de madera (ese era el elemento que te daban si seguías a la otra ronda), Christophe  Krywonis y un pelado a quien no lo conoce nadie (Martitegui). Cuando llegó a mi mesa Christophe ni probó mi plato y ya quedaban pocas cucharas para entregar. A esta altura, ya tenían que dar sólo una por mesa, porque no llegaban. Eran en total dos filas de 17 mesas cada una, donde entraban 9 personas por mesa. Escuche a alguien de la producción que habían ido 246 participantes. Lo llamativo es que entregaron cucharas a los personajes a los que les hicieron notas en la entrada y que ya habían tenido entrevistas previas en sus casas contando historias. En definitiva, ya estaban elegidos de antemano. No tuvieron en cuenta ni la calidad del plato ni el emplatado; sólo elegir a la gente mediática. Es decir que nos usaron de extras gratis, porque además ni vieron los videos que enviamos para participar, ya que hubo gente que envió cualquier video, y fueron llamados a participar también. Luego convocaron a los 50 que seguían en carrera, pero sólo continuaran los 20 que ya fueron elegidos previamente por ellos. Lástima por los otros 30 que van ilusionados”.

Al margen de estas anomalías, uno no puede entender quién fue el genio que eligió a los jurados. Uno de ellos, es el actor que cocina muy bien, Donato De Santis. Menuda tarea le espera al Tano, como será otorgarle gracia al programa con dos moplos al lado. Por ahora no sabemos si habrá más jurados, pero al menos confirmaron a Christophe Krywonis y nada más y nada menos, que al graciosísimo Germán Martitegui. Parece poco serio que el número 1 de la Argentina, con su Restaurante Tegui, según los tragicómicos jurados de la Guía S. Pellegrino (LATAM), rife su prestigio al aceptar un papel así. Pero bueno, por la plata baila el mono, dicen. Lo de Christophe también es cuanto menos extraño. Al menos hubieran convocado a Jean Paul, ya que no se le entiende nada y así nos reímos todos juntos. Aparte, de tres jurados, dos son extranjeros.

Dejemos correr la ridiculez. En cualquier momento se viene la sátira “Master Puré”. Y ahí sí que habrá jurados de verdad.