¿A dónde llevar a comer a un extranjero?
Muchas veces tenemos que recibir gente del exterior, amigos, conocidos o simplemente alguien con el que se tienen contactos comerciales. Ya sea para retribuir atenciones o cerrar un negocio, al modo argentino siempre es bueno compartir una comida en la que no puede faltar su majestad, la mejor carne del mundo

Andrew Zimmern, el gringo de Bizarre Foods con Hugo Echevarrieta de La Brigada

Tomo I
Entonces, cabe preguntarse cuáles son los restaurantes más convenientes, para quedar bien y no morir en el intento (hablando en términos de bolsillo, lógicamente).
Recuerdo un episodio ocurrido hace un par de años en un hotel porteño de lujo, donde los periodistas habíamos sido invitados para conocer a un chef europeo con tres estrellas Michelin. El personaje en cuestión, muy simpático pese a su nacionalidad francesa (por las dudas releer la nota Franceses Malhumorados), nos preguntó a los presentes qué lugares le recomendábamos para ir a comer. Muchos eligieron a Tomo I, referente indiscutido a la hora de ofrecer esa comida cuidada y propia del refinamiento de las hermanas Concaro, saga que hoy continúan Ebe y Federico, el hijo de Ada. La sorpresa la tuvimos cuando alguien, un colega especializado en vinos, señaló que a su juicio, debía ir a Casa Cruz. Sin entrar en discusiones ni consideraciones acerca de la calidad de este lugar (pero sí consideremos los precios superlativos del lugar, casi nunca justificados), no creemos ni por asomo que la cocina de Germán Martitegui pueda identificarse como de estilo “argentino”, mucho menos “porteña”. El colega, muy afecto a hablar de la acidez volátil de los vinos, se enojó muchísimo conmigo, por haber desacreditado su opinión. En realidad, no fue ésa mi intención, sino más bien que se trató de una reacción espontánea ante lo que creía descabellado.

Restaurante Duhau

Chila
Pues entonces, retomemos el meollo del asunto. ¿A dónde llevar a un foráneo visitante de nuestra capital del Plata? Son tantas y tan variadas las opciones, que todo concluye siendo demasiado subjetivo. Un familiar, propietario de una empresa PyME, siempre recibe a uno de sus proveedores y la agasaja comiendo en Las Lilas. Al hombre le encanta Puerto Madero, mucho más que la comida. Yo siempre le sugiero que vaya a La Brigada, donde la propuesta es menos sofisticada, pero desde mi punto de vista mucho más recomendable desde el punto de vista relación precio-calidad. Pero no hay caso, hay gente caprichosa. Lo contrario ocurre con mi amigo Anders, diplomático danés, con quien supimos compartir tantas veces los manjares de Hugo, incluyendo mollejas, chinchulines y demás achuras, a las que no todos los extranjeros se animan. Otro amigo, Andrea (italiano y enólogo de una importante bodega véneta) también se ha fanatizado con La Brigada. Pero también disfruta de los porteñismos del Restaurante del Club del Progreso, donde pasamos del Revuelto Gramajo a los bocadillos de seso, las empanadas de carne cortada a cuchillo a la costilla de novillo al horno de barro, o el cochinillo (que al igual que el del Casal de Catalunya) es mucho más rico que el de Segovia o Madrid. Otro lugar que se me ocurre interesante para un extranjero es PuraTierra, el restó de Martín Molteni en el barrio de Belgrano. Los bodegones suelen ser también muy atrayentes para el público foráneo, y en este sentido El Obrero va a la cabeza de las preferencias, tal vez por estar en La Boca, barrio más querido por los extraños que los propios, sobre todo los que no adherimos a los colores azul y oro (mameluco manchado cono huevo, diría un gallina). En caso de tratarse de un amigo gourmet, no puede faltar una cena en Chila, convertido hoy en opción ineludible en Buenos Aires (costosa pero lo vale). El Restaurante Duhau, del Park Hyatt Buenos Aires, también puede resultar interesante por cuanto ha derivado su propuesta gastronómica hacia los cortes de carnes diferenciados, por razas y por supuesto también el Kobe Beef (si se anima a lo que cuesta la carne Wagyu).

Güerrin

El Obrero
Lamento decirles que jamás llevaría a mis amigos y conocidos extranjeros a La Bourgogne (no dudo de su calidad pero no es referente de nuestra gastronomía), ni tampoco a esos que hemos definido en FDO caros al pedo. Y por último, si hay confianza con el invitado de turno, por qué no llevarlo a probar la pizza porteña, en Güerrin, un emblema de la ciudad.
Nos gustaría que nos cuenten a qué lugar han llevado a comer a sus amigos de “afuera”.
Tomo I – Carlos Pellegrini 521 (Ver Mapa) - 4326-6698
Chila – Alicia Moreau de Justo 1160, Puerto Madero (Ver Mapa) – Tel.: 4343-6067
Restaurante Duhau – Avenida Alvear 1661 (Ver Mapa) – Tel.: 5171-1340
PuraTierra – 3 de Febrero 1167 (Ver Mapa) – 4899-2007
Club del Progreso – Sarmiento 1336 (Ver Mapa) – Tel.: 4372-3380
La Brigada - Estados Unidos 465 (Ver Mapa) - Tel.: 4361-5557
Güerrin – Avenida Corrientes 1368 (Ver Mapa) - 4371-8141
El Obrero – Agustín R. Caffarena 64, La Boca (Ver Mapa) – 4362-9912
Agreguen Chez Nous en Algodón Mansión con la cocina de Antonio Soriano restaurante que visitamos después de realizar esta nota
Querido Fola, me encantan tus notas sin pelos en la lengua como debe ser….pero eso de que se come mejor cochinillo que en Segovia tendremos que discutirlo con una copa de vino en la mano. Un abrazo.
La comida porteña también tiene que ir acompañado del ambiente… no los llevaría ni a Chila ni al Duhau, por más que sean hermosos y rica comida… para mi comida argentina es El Sanjuanino, en Recoleta, con nivel informal la parrilla Desnivel, en San Telmo, La Carretería, en av. Brasil, y después hay comida slow en La Famiglie, en Albamonte…
Muy buena la Brigada y la atencion de Hugo el Mendocino
¿Adivino un gallinaceo en el amigo Fola? No olvide ofrecer al extranjero una recorrida/visita a la ilustre Bombonera, que pertenece a un club de la 1ra divisional.